viernes, 25 de abril de 2008

Fundamentos de la Modernidad

1.

El hombre abandona su infancia, la sujeción de los preceptores. Utilizar la razón para ser dirigidos sólo por ella. Dios le dio a cada hombre la capacidad de discernir lo verdadero de lo falso, se sigue, que hay que abandonar los juicios ajenos y hay que utilizar los propios. La verdad se puede conseguir desde los simples razonamientos de una persona sobre las cosas simples que lo rodean o atañen. Existe una sola verdad en cada cosa, pudiendo ésta ser revelada, quien lo descubra puede saber todo de ella.

Esa verdad revelada puede ser descubierta por un principio fundamental un método que utiliza plenamente la razón. El método que permite gradualmente aumentar los conocimientos del hombre, desarrollando un progreso en la investigación sobre la verdad.

***Esencialismo del hombre y su vinculación con el entorno, en todo cuanto puede ser razonado, puede ser conocido en su totalidad por medio del descubrimiento de su verdad única.


2.

La ilustración, como la liberación del hombre de su falta de valor y decisión para servirse de sí, de su inteligencia sin la guía de otro. La ilustración trata de superar la tutela que ha impuesto la religión. Este es un derecho fundamental del hombre. Libertad de hacer uso público de la razón y esto debe estar permitido a todos los hombres; uso público entendido como aquel que en calidad de maestro se puede hacer de la razón ante el gran público del mundo de lectores, hacer uso de la propia razón y hablar en nombre propio. La naturaleza humana posee como destino el desarrollo progresivo de las generaciones venideras en la ampliación de la ilustración.

Principios de la historia: 1) Las criaturas por disposiciones naturales están destinadas a desarrollarse alguna vez de manera completa y adecuada. 2) En los hombres todas las disposiciones relacionadas con la razón deben desarrollarse completamente como especie y no como individuos. 3) El hombre debe lograr de sí mismo por medio de la razón superar su existencia animal. 4) Para desarrollar todas las disposiciones naturales, la naturaleza se sirve del antagonismo. En tanto hombres que se inclinan a ingresar a la sociedad, también tienden a aislarse.

5) El problema del genero humano consiste en llegar a una sociedad civil que administre el derecho. La máxima libertad de los hombres bajo leyes exteriores con el poder de una constitución civil perfectamente justa. 6) El hombre es un animal que necesita un señor, el jefe supremo tiene que ser justo por sí mismo. 7) La institución civil depende de su relación con los estados exteriores, una unión entre naciones. La construcción de un estado civil mundial o cosmopolita. 8) El plan secreto de la naturaleza consiste en la realización estatal perfecta para el desenvolvimiento pleno de todas las disposiciones de la humanidad. El hombre ilustrado debe subir poco a poco al trono y cobrar influencia sobre sus principios de gobierno.

***Pensamiento teleológico que propugna el desarrollo del hombre y la plena razón, como ejercicio multigeneracional.


3.

Qué es la política?:

Los hombres se organizan en un caos absoluto de diversidad, entonces, la política se trata de estar juntos, los unos los otros, los diversos. La organización de la familia es nefasta para la política, ya que el concepto de parentesco destruye la cualidad fundamental de la pluralidad. La política nace entre-los-hombres, por ende fuera del hombre; la política surge como relación. La política organiza de antemano a los absolutamente diversos en consideración de una igualdad relativa. Sólo en la política hay libertad. Lo político es un ámbito del mundo en que los hombres son primariamente activos y dan a los asuntos humanos una durabilidad que de otro modo no tendrían.

Política y Totalitarismo

Pone en el tapete la cuestión de que sí la política y la libertad son en absoluto conciliables, de si la libertad comienza sólo allí donde termina la política. En las condiciones modernas se han separado por completo. Se duda de que si las condiciones modernas política y conservación de la vida son compatibles. Lo político únicamente vale como medio para proteger la subsistencia de la sociedad y la productividad. Si es verdad que la política es algo necesario para la subsistencia de la humanidad, entonces ha empezado de hecho a autoliquidarse.

ESTADO TOTALITARIO.

Mantiene una constante renovación de sus leyes impidiendo su naturalización en un estilo de vida que lo socave a la nación. Contiene una estructura de duplicación administrativa –autoridad dual-, partido y estado. Se da un desplazamiento real del poder hacia otras organizaciones, confusión de autoridad. Estado falto de forma, excesiva expansión burocrática, que pone el piso para el principio del jefe, dependencia real directa. La dominación autoritaria abolió la libertad e incluso la espontaneidad humana. Atomización de los individuos, la base de masas para la dominación totalitaria.

Esfera pública y privada

La edad moderna construyó el concepto de esfera social, que no es ni pública ni privada, y que coincide con el forma política de la nación-estado. La sociedad no es más que la aplicación científica de una especie de administración domestica colectiva; la sociedad siempre exige de sus miembros que actúen como si fueran una gran familia. La sociedad deprime la posibilidad de acción, espera que cada uno contenga una conducta determinada; acción a conducta a burocracia. El secreto ideal político de una sociedad normalizada sumergida por entero a la rutina del vivir cotidiano.

En la vida griega la propiedad privada posibilitaba la participación en el mundo público, pero ambas esferas se diferenciaban, sin dominar las necesidades vitales en la casa no es posible la buena vida. El pensamiento político del siglo XVII piensa al estado de naturaleza como caótico y que sólo un gobierno mediante el monopolio del poder y de la violencia estableciera la paz por medio de la guerra, la polis reconocía a los iguales, la familia a los desiguales. La esfera social de la modernidad somete a la política como función, acción, discurso y pensamiento son relativas al interés social. Por lo tanto los intereses privados adquieren significado público, es decir lo que llamamos sociedad. La sociedad como organización pública de la vida transformó a todas las comunidades en sociedades de trabajadores y empleados, dispuestos a una actividad necesaria para mantener la vida.

La esfera pública al igual que el mundo en común nos junta y nos impide que caigamos uno sobre otro, las sociedad de masas por su parte, esta marcado porque el mundo ha perdido poder para agruparlas, relacionarlas y separarlas, de esto depende la permanencia, la existencia de una esfera pública y la consiguiente transformación del mundo.

La esfera privada, cobra sentido en lo privativo. Una vida privada de cosas esenciales para una verdadera vida humana, estar privado de una “objetiva” relación con los otros, que proviene de la relación mediada por el mundo común. Lo único común son los intereses privados.

Manucristo en el aire: Numero 9

La Destrucción de un principio epistemico.


No hay nada mejor que meditar sobre algunas cuestiones marxistas y trasladarlas a la praxis cotidiana, y ojo con esto último, los saberes comprendidos desde ese anclaje político deben ser llevados a la experiencia de la relación intima entre el sujeto y la realidad.

El marxismo posee una premisa fundamental. El proletariado es la clase que se liberará de las cadenas, y luego no sólo a ella sino que redimiria al resto del cuerpo social. Eso se explica básicamente porque corresponde a un momento histórico bastante peculiar. El conocimiento de lo social se establecía sobre cánones modernos y entre ellos el de un supuesto fundamental, la elaboración teórica podría conocer y dar a conocer lo social. Esa “llave maestra” que conecta un segmento social privilegiado con el resto del cuerpo social. Ese supuesto epistemológico, no es otra cosa que uno de los microfacismos más primigenios. Principalmente porque es un supuesto que permite legitimar el fragmento sobre el resto, relaciones sociales jerárquicas, desplazamientos de sectores sociales iluminados.

Más allá de criticar esta cuestión, pretendo detenerme en otra. Este mismo principio epistémico es utilizada por el marxismo, pero en base a un precepto que debemos rescatar. El proletariado es la clase que redimirá la sociedad, en tanto, proletariado encarna las contradicciones absolutas y dialécticas del capitalismo. Éstas entonces localizan el flujo por donde se realiza el capitalismo, la fabrica, la clase trabajadora. Ese precepto posibilita sostener entonces la siguiente cuestión, la territorialización de las contradicciones del capitalismo y en segundo lugar lo social como campo de encarnación de las dialécticas del Kismo.

Hoy en día nos hablan de no-territorialidad del Kismo, pero cabe preguntar eso supone qué lo social no es un campo de encarnación de las dialécticas. Efectivamente, la territorialidad en términos geográficos no es más que virtualidad y el campo de lo social posee una encarnación desperdigada y fluida de las contradicciones del capitalismo, que a su vez, ya no son estructurales sino que fenoménicas. Lo anterior nos sirve para lo siguiente, no existe clase, estamento, sujeto que encarne esas contradicciones estructurales/absolutas del capitalismo. Es la destrucción del cristal unívoco de verdades absolutas y la lluvia de esquirlas “brillantes”. Esto nos pone en la posición necesaria, no de pensar en las piezas, sino que de pensar desde las piezas; son trozos tan pequeños que da lo mismo con quien nos replegamos, todas las formas calzan.

Qué pasa entonces con los sujetos, han dejado de encarnar esas contradicciones, pero han dado cabida entonces, desde cualquier lugar, a la encarnación de múltiples contradicciones. La dialéctica esencial de Habermas da cuenta, de una parte de está cuestión, el mundo de la vida y el sistema, pero esto es aún mucho más complejos. La existencia misma es una posición contradictoria. No es posible pensar en la coherencia y la “transparencia” del comportamiento humano, hoy es pura mutabilidad del carácter, el comportamiento, la incoherencia, lo esquizofrénico.