martes, 15 de mayo de 2007

Dimensión Latinoamericana de la "Sociedad Civil"

La concepción de “sociedad civil” trabajada clásicamente por los historiadores sociales y populares de Latinoamérica corresponde al contexto del cual emerge su re-configuración teórica, hablamos de los periodos autoritarios-militares. Este es un fragmento que escribimos en conjunto con mi socia Natalie Kemnis (a quien mando saludos) para el trabajo "Invocando la auto-resurrección de Lázaro:Movimiento estudiantil Universitario"...
El uso del concepto de “Sociedad Civil” es relativamente reciente, y se podría remontar a las dos últimas décadas de la historia. Este concepto en su utilización, ha llegado a ser de alcances tan amplios, que “figura tanto en las publicaciones del Banco Mundial como [...] en la figura del subcomandante Marcos, quien se refiere con frecuencia a la "sociedad civil", de modo especial cuando reclama el apoyo de todo México al movimiento zapatista.”. Este concepto, extendido durante estas décadas, ha tenido una repercusión única, tanto en América Latina, como en Chile, donde se difundió en una época donde la mayoría de los países se encontraban bajo el poder de una dictadura militar. En este caso, el concepto de sociedad civil, tendría un amplio uso, pero sería mucho mas significativo para ciertos grupos.
Con la dictadura militar, la sociedad civil continuó desarrollándose, pero sólo en una parte de la sociedad, la que le convenía a este nuevo Estado militar. El caso mas cercano, el Chileno, demuestra cómo quienes eran partidarios del régimen, podían desarrollar estas actividades civiles sin ningún problema (el caso de los grandes empresarios), mientras que la sociedad civil de las bases, del pueblo, era continuamente destruida. El régimen militar en el caso Chileno, se dedicó a destruir potencialmente toda forma de asociación y/o de desarrollo de la Sociedad civil, entre esta destrucción , por otro lado, se reconstruyó, e incluso se instituyó en Chile, una sociedad civil de tipo burguesa-empresarial. Es así como además, el concepto sociedad civil pasa a tener un significado especial para estos sectores sociales, excluidos de la vida civil oficialista.
No podemos olvidar además, que por otro lado, en estos casos de regímenes militares, la sociedad civil pasaba a ser reconocida como tal: lo civil, y por lo tanto, a transformarse en el “antagonismo” de todo lo militar. Es por ello que en los años en que se desarrolla la sociedad civil en las capas bajas, surgía fuertemente la idea de que sería la baja sociedad civil, por medio de distintas manifestaciones de desarrollo, la que llevaría a superar el estado de represión en que vivían.
Lentamente la lucha de la baja sociedad civil contra los regímenes militares, continuaría hasta ir ganando lentamente ciertos espacios democráticos y abiertos. Con el correr de estos lentos años de régimen militar, la democracia parecía estar volviendo a su lugar, y esto en gran medida, gracias a la lucha que dio “la baja sociedad civil”, para salir delante de este difícil proceso. Sin embargo, en el momento en que triunfaría esta supuesta democracia, la sociedad civil comenzaría lentamente a caer en el olvido y el ensueño del pueblo, ya que “a pesar de la fuerza de las movilizaciones populares, los políticos profesionales de la oposición lograron restablecer su monopolio como representantes legítimos de las aspiraciones del pueblo y negociaron un retorno a la democracia sin una ruptura con el régimen”.
La desarticulación de la estructura de los movimientos estudiantiles universitarios (su organicidad) durante la dictadura militar es una experiencia histórica en donde el decaimiento de ésta, contagia a las personas de carne y hueso, las dispersa haciendo “desaparecer” esa gran fuerza social. No obstante creemos que este será el punto de partida de un nuevo espaciamiento, donde se desarrollará el “sujeto social integrado” de conciencia histórica y critica (la no-organicidad), como menciona G. Salazar, “la represión de la vida no hace sino potenciar aún más la vida de la crítica”18. Asociándose en sus márgenes, para hacer pulular con voz ciudadana-cívica y popular, la ilegitimidad del Estado y junto a ello, la acción política.
Es así como se forja la baja sociedad civil en Chile, surgiendo primero en un momento de gran dificultad histórica, tomando fuerza y “las riendas” de un nuevo poder con una nueva actitud (sujetos sociales integrados). En este proceso de formación de la sociedad civil, también comenzaría a forjarse un ala de ésta en torno a los Estudiantes y su movimiento, junto con éste, otros más, entre ellos los sindicatos de trabajadores, los cuales representan parte del sentir activo de la “Sociedad civil”.

No hay comentarios.: